CETAES - Centro de Tratamiento de la Ansiedad y el Estrés

Centro de Tratamiento
de la Ansiedad y el Estrés

CETAES - Centro de Tratamiento de la Ansiedad y el Estrés
 

Consulta sobre problemas de Trastorno Obsesivo Compulsivo (TOC)

Hola:

Les cuento brevemente mi problema.

Soy una persona nerviosa, doy muchas vueltas a las cosas, soy muy perfeccionista, pierdo mucho tiempo, hago cosas (como contar, ordenar, limpiar, etc.) para calmarme, de manera obsesiva. Todo tiene que estar en orden. Si no, le doy muchas vueltas, o lo ordeno.

Me preocupan también algunos pensamientos, como la posibilidad de hacer daño a otros, o tener alguna enfermedad.

¿Pueden ayudarme?

Muchas gracias

Teresa

RESPUESTA

Hola Teresa:

Aunque es muy difícil hacer diagnóstico sin una entrevista, lo que dices que te pasa es con toda probabilidad un problema de ansiedad. Muy probablemente un Trastorno Obsesivo Compulsivo (TOC). Te voy a orientar sobre este tipo de problema. En cualquier caso, un especialista puede ayudarte a acabar con tus problemas de ansiedad.

Si notas ansiedad, nerviosismo, tensión, una alta activación fisiológica, etc., sin duda está provocada por tu temor, tu miedo, tu preocupación, tus pensamientos, tus aprensiones... Si tienes miedo a no controlar tu conducta, a no controlar tus pensamientos, a perder el control, a perder la salud mental, etc. y existe una obsesión con todos estos pensamientos, que no paran de dar vueltas en tu cabeza, todo ello genera una gran ansiedad, un gran malestar. Si para reducir el malestar que te provocan tus pensamientos (que muchas veces confundes con la realidad) lo que haces es poner en marcha conductas de revisión, supervisión, chequeo, control, evitación, etc., entonces se trata de conductas compulsivas que te ayudan a reducir momentáneamente la ansiedad, aunque a la larga lo que hacen es cronificar el trastorno obsesivo compulsivo. También se puede tener sólo el trastorno oobsesivo sin compulsión.

Las personas con trastorno obsesivo tienden a desarrollar también las compulsiones, los rituales, las evitaciones para dejar de pensar,... porque los pensamientos les producen el malestar, los síntomas de ansiedad, de activación fisiológica, que tanto sufren... y los sufren porque los malinterpretan y les prestan mucha atención.

A las personas con TOC, les preocupa mucho lo que piensan, llegando a obsesionarse con pensamientos que giran entorno a una temática típica, como por ejemplo: control (dejarse abierta la puerta, encendida la plancha, etc.), la limpieza (temor a tener gérmenes en las manos, por ejemplo), la posibilidad de hacer daño a las personas próximas, la posibilidad de haber contraído el SIDA o cualquier enfermedad similar, etc. Cuánto más piensan, más ansiedad se generan. La interpretación errónea de los síntomas de ansiedad (como signos evidentes de que no se trata de pensamientos, sino de la "realidad": "me he dejado abierta la puerta", "voy a perder el control",...), les produce más ansiedad. Y como no pueden dejar de pensar en ello, el problema se vuelve horrible.

A las personas que tienen un trastorno de ansiedad, es necesario suministrarles en primer lugar información sobre su trastorno y , sólo algunas veces, un tranquilizante. Sin embargo, de manera cotidiana, lo que sucede es que en la consulta del médico de atención primaria, no se suministra información y sólo se receta. Es bueno leer libros de información general sobre qué es la ansiedad (una emoción similar al miedo o el enfado), cómo funciona, cuándo es normal, o cuándo se convierte en un problema. " La ansiedad. Claves para vencerla" (Editorial Arguval) es un libro sencillo, de Antonio Cano, que resume bien todos esos temas que nos cuentas, para empezar a entender lo que está pasando.

A las personas con TOC la información puede obsesionarles más, si la usan mal, y pueden acabar, por ejemplo, convencidos de que padecen cada uno de los trastornos sobre los que leen.

Te envío los criterios de diagnóstico de este trastorno de ansiedad al final de este mensaje.

Sólo tomando fármacos no se suele resolver el problema. Mira a ver si puedes comprar el libro "Venza sus temores", Editorial Robin Book, de R. Peurifoy. Sería bueno leer este libro, para irte convenciendo de que tu problema es sólo ansiedad, y que el problema de ansiedad lo produces tú misma:

·         pensando (por ejemplo, pensando erróneamente que algo que piensas con mucha preocupación o muy frecuentemente puede ser real)

·         dándole mucha importancia a tus pensamientos erróneos (que crees que son realistas o "verdaderos")

·         dedicando mucho tiempo, mucha atención a tus pensamientos, a tus preocupaciones, que van a provocar sensaciones físicas de activación fisiológica (aumentos de tasa cardiaca, tasa respiratoria, tensión muscular, temblores, temperatura, mareos, etc.), lo que hará que tus pensamientos parezcan más reales

·         interpretando erróneamente el contenido de tus pensamientos (todos pensamos cosas absurdas, pero la persona que padece un TOC se las cree, les da mucha importancia)

Te envío un listado de pensamientos erróneos relacionados con TOC, que generan el problema y por lo tanto en la terapia hay que modificar dichos pensamientos.

Si los tienes (e imagino que los tienes casi todos, y con mucha frecuencia), por un lado es una prueba más de que lo que te pasa es ansiedad; y por otro lado, esos pensamientos son los que tienes que modificar, ya que son los que producen tu angustia o ansiedad. Se trata de pensamientos erróneos que crees que son verdaderos, "realistas" (aunque no lo son), y que han ido creando tu problema.

Los fármacos reducen los síntomas de la ansiedad, pero no te van a cambiar estos pensamientos. Para cambiarlos tendrás que discutirlos con un psicólogo especialista (de los que no hay muchos). Mientras tanto, intenta convencerte leyendo estos pensamientos y discutiéndolos con alguien de tu confianza. También hay que leer y discutir el libro

Autor: R. Peurifoy. Título: "Venza sus temores". Editorial: Robin Book

Por lo general, será una lectura muy clarificadora y eso puede ayudar a que te relajes. Pero esto es difícil, pues fíjate que resulta difícil creer que sólo sea un problema de ansiedad, pues algunas personas con TOC creen que se están volviendo locas. Pues, sin embargo, insisto, es sólo un problema de ansiedad. Y se cura.

Si ves que la lectura del libro te pone peor, entonces ese carácter obsesivo de tus pensamientos, habrá que trabajarlo más a fondo.

Cuándo se trata de TOC, normalmente, el paciente con este tipo de problemas, con frecuencia, no cuenta nada a las personas de su alrededor. Lo intenta ocultar. Pero cree que los demás se están dando cuenta de su problema (aunque si sólo piensa, es imposible que los demás detecten sus pensamientos), lo que genera más ansiedad, y ello les lleva a dedicarle mucho tiempo a pensar en ello, lo que generará más ansiedad.

Tener un problema de TOC no significa ser un bicho raro. En España hay más de 2.400.000 personas tienen algún trastorno de ansiedad, ya sea éste u otros trastornos similares de ansiedad (existen otros tipos diferentes, como trastorno de pánico, agorafobia, trastorno de ansiedad generalizada, fobia social, etc.) Así es que no se es un bicho raro por tener este trastorno, lo que sucede es que las personas que lo padecen no tienen buena información sobre los trastornos de ansiedad.

Tener que ocultar lo que nos pasa, genera más ansiedad. Muchas de las situaciones que se intentan evitar o controlar tienen un denominador común: uno piensa que pueden provocarle ansiedad, y piensa que será muy embarazoso que los demás noten que tiene ese problema, o tener que dar explicaciones sobre lo que le sucede, etc.

Cuánto más grave es el TOC, más se piensa, más se evita, se desarrollan más rituales, más comprobaciones, más conductas compulsivas.

No pienses que intentando no pensar se resolvería todo. No podemos, no tenemos control voluntario para dejar de pensar algo que no nos gusta. Ese intento de control de pensamientos aumenta la frecuencia de esos pensamientos y produce más ansiedad. Y con los rituales, con las conductas compulsivas, lo que se está haciendo es intentar no pensar; con ello, al evitar, lo que sucede es que se reduce la ansiedad momentáneamente, porque se piensa menos, pero al final seguirás con el problema, se refuerza el problema. Más bien lo que hay que hacer es admitir esos pensamientos que tenemos, pero no confundirlos con la realidad. Una cosa son los pensamientos y otra la realidad. Porque pensemos, aunque estemos nerviosos, eso no quiere decir que lo que estamos pensando es la realidad. Al contrario, nuestros pensamientos obsesivos suelen ser muy absurdos. Esos pensamientos se han vuelto intrusivos porque no nos gustan y los queremos eliminar.

A las personas que llegan a nuestra consulta les enseñamos a manejar sus pensamientos y su ansiedad. Les ayudamos a deshacer los errores que han ido encerrándoles en este callejón sin salida. Al cabo de un tiempo, estas personas han acabado con su problema y se les da el alta. Sin embargo, estos pacientes pueden haber estado previamente durante años tratando infructuosamente su problema con tratamientos que no son eficaces. Así pues, la clave para resolver este tipo de problemas es seguir un tratamiento que haya demostrado eficacia en los estudios científicos realizados con anterioridad. Y, por supuesto, que el tratamiento lo dirija un profesional especialista en ansiedad y estrés. Si se dan esas dos condiciones (técnicas eficaces, dirigidas por un especialista), la probabilidad de resolver el problema es muy alta.

Pero los especialistas no podemos ayudar a un paciente si él no colabora. Si él no viene, o si viene sólo a un par de sesiones (por las presiones familiares para que venga), se quedará con su problema para siempre, aunque su problema tenga solución, y otros muchos la hayan encontrado. Es lo único que te podemos decir. El psicólogo te puede ayudar, pero siempre que vayas al psicólogo (especialista en ansiedad y estrés) y colabores con el psicólogo. Si no, no se puede hacer nada. Si alguien no quiere ir al psicólogo, no hay mucho que podamos hacer para ayudarle, lo más probable es que su trastorno siga el desarrollo que ha tenido hasta ahora, con un aumento de temas obsesivos, con un conjunto de situaciones que se evitan (conductas compulsivas, rituales, etc.), que puede ir aumentando... y, a veces, tomando fármacos. La calidad de vida estará bastante deteriorada y la del resto de la familia que conozca el problema también.

Algunas personas con trastornos de ansiedad recurren a grupos de autoayuda como única solución. Los grupos de autoayuda pueden ser útiles para mejorar la motivación de una persona con un trastorno de ansiedad (fobia social, agorafobia, etc.) en la búsqueda de una solución a su problema. En el grupo de personas que comparten un problema, algunos individuos sirven de estímulo positivo a otros, y todos se ven beneficiados por esta dinámica: tanto los que en un momento desempeñan un papel activo, didáctico, altruista, etc., con los otros, como los que reciben esa ayuda de sus compañeros. Pero los grupos de autoayuda pueden ejercer el efecto contrario en un momento dado, si no hay un especialista: puede suceder, por ejemplo, que se desmoralicen muchos individuos del grupo tras una recaída sufrida por uno de los individuos que componen el grupo.

Los grupos de autoayuda pueden servir para trasmitir información, pero si no hay un especialista, el grupo de autoayuda puede trasmitir también información que no es correcta y que puede perjudicar a los miembros del grupo. Un especialista ha estudiado muchos años y no deja de hacerlo nunca.

Los grupos de autoayuda pueden facilitar el que los individuos realicen exposición a situaciones temidas (uno de los componentes básicos de los tratamientos eficaces contra los trastornos de ansiedad y las fobias). Pero no todas las exposiciones (afrontar una situación que normalmente se evita) reducen la ansiedad.

Para que la exposición sea eficaz suele ser necesario que se den ciertas condiciones (que el sujeto sepa manejar sus pensamientos, su nivel de activación, etc.) Esto es algo que debe ser dirigido también por un especialista.

Por último, los grupos de autoayuda pueden facilitar la disminución del malestar psicológico al compartir con otras personas las dificultades propias y tomar conciencia de que uno no es el único que sufre este trastorno, ni es tan raro. Esto por lo general es bueno, salvo que un individuo con un trastorno ligero entre a formar parte de un grupo con un trastorno grave. Además, estos grupos transmiten la idea de cronicidad del trastorno, más que la idea de curación del trastorno.

Por todo ello, no podemos recomendar a los grupos de autoayuda en trastornos de ansiedad como una solución eficaz para resolver un problema de ansiedad. Estaríamos engañando a las personas que nos piden ayuda.

Ahora bien, si una persona que está en manos de un especialista quiere desarrollar también algunas actividades en un grupo de autoayuda, sin duda, le será muy útil. El especialista le va a pedir que haga exposiciones a situaciones temidas, y para este fin, algunas tareas se pueden programar como parte de las actividades que se realizan con el grupo de autoayuda.

Así mismo, si una persona no tiene posibilidad real de acceder a un tratamiento con un especialista, pues también será mejor un grupo de autoayuda que la nada. Pero esta persona debería seguir buscando un tratamiento eficaz. El grupo de autoayuda es gratuito, pero también hay tratamientos gratuitos en los centros públicos de salud. Y si el tratamiento que ofrecen en el servicio público no es el adecuado (no se aplican las técnicas que han demostrado ser eficaces) o es insuficiente (se retrasa mucho la primera sesión, hay varias semanas entre sesión y sesión, etc.), será mejor buscar un especialista privado.

En cierto sentido, podríamos comparar los grupos de autoayuda con el ejercicio físico, pues en ambos casos se trata de actividades buenas para la salud y en concreto buenas para los trastornos de ansiedad, pero ninguna de las dos son técnicas eficaces de tratamiento por sí solas.

Por último, permítaseme una reflexión en "voz" alta. Si yo tuviera un cáncer, pienso que me sería muy útil en algunas ocasiones (no siempre) hablar con otras personas que tienen un problema similar. La búsqueda de apoyo social es algo muy bueno para cualquier persona con problemas de salud. Pero nunca se me ocurriría pensar que eso es todo lo que puedo hacer por mi salud. Sin duda, buscaría a un buen oncólogo, me pondría en sus manos, si tengo dudas lo contrastaría con otro especialista, buscaría información sobre tratamientos, y por supuesto procuraría ponerme en manos del mejor especialista.

Doy por sentado que, al hablar de "especialista", me refiero a un especialista científico, nunca una persona que me prometa milagros. La ciencia tiene sus limitaciones, no hace milagros, pero ha salvado muchas vidas, ha duplicado nuestra esperanza de vida y puede ayudar a mejorar otras. Las curaciones milagrosas, casi siempre resultan ser engaños.

Pues con los trastornos de ansiedad habría que hacer algo similar que en el caso del cáncer. Parece lógico pensar algo así como: "Un trastorno de ansiedad no amenaza mi supervivencia, pero sí atenta seriamente contra mi calidad de vida.

Por lo tanto, hay que buscar un tratamiento eficaz, no debemos permanecer pasivos mientras sufrimos.

Desde hace unos años, dentro de la Asociación de Psicólogos Americanos, ha surgido un grupo de trabajo que pretende fomentar la investigación y difusión de los llamados "tratamientos empíricamente validados". Son los tratamientos que han demostrado científicamente ser eficaces para curar un determinado trastorno, como por ejemplo cualquiera de los trastornos de ansiedad (agorafobia, fobia social, ansiedad generalizada, etc.) Uno de los objetivos de este grupo de trabajo es fijar un consenso a nivel de expertos, investigadores y profesionales, sobre cuáles son las técnicas concretas que curan un determinado problema. Si se desea consultar esta información bastará con buscar expresiones tales como "tratamientos eficaces", "tratamientos basados en la evidencia científica", "empirically validated treatment",... en cualquier buscador de Internet. Véase el enlace de la Sociedad Española para el Estudio de la Ansiedad y el Estrés (SEAS):

http://www.ucm.es/info/seas/ta/trat/trat_efi.htm

A continuación te enviamos el listado de pensamientos que tienes que leer con alguien de confianza, para discutirlos. Aunque uno esté convencido de que esos pensamientos son verdaderos, no lo son. Si evalúas con qué frecuencia tienes esos pensamientos, verás que los tiene muy frecuentemente. Son los pensamientos que generan la ansiedad.

Después de este listado encontrarás los criterios diagnósticos de los trastornos de ansiedad relacionados con pánico y agorafobia. Es probable que cumplas los criterios del "trastorno de pánico con agorafobia" (o trastorno de angustia con agorafobia). Aunque también es probable que cumplas los criterios para el trastorno hipocondriaco. Compruébalo tú misma y coméntalo con alguien de confianza.

Y eso es todo lo que podemos hacer por ahora por ti. Si quieres, puedes llamarnos al 91 559 14 19.

Te deseamos lo mejor para tu problema y te enviamos un afectuoso saludo.

El equipo de CETAES

Evaluar la frecuencia de acuerdo con la siguiente escala:

0: Casi nunca 1: Pocas veces 2: Unas veces sí, otras veces no 3: Muchas veces 4: Casi siempre
PENSAMIENTOS Frec
Intento suprimir ciertos pensamientos intrusivos, que me invaden, no me gustan, me obsesionan y me producen tensión

 

Doy mucha importancia a los pensamientos que me obsesionan

 

Dedico mucho tiempo a pensamientos relacionados con: limpieza (manos, ropa,...)

 

orden (cajones, casa, trabajo,...)

 

control (cerrar puertas, gas,...)

 

contaminación (microbios,...)

 

enfermedad (SIDA,...)

 

pérdida de control (hacer da o,..)

 

Pienso que es muy probable que mis pensamientos obsesivos se puedan hacer realidad

 

Imagino con gran viveza e intensidad escenas relacionadas con pensamientos obsesivos

 

Pienso que es insoportable el malestar que me producen algunos pensamientos

 

Creo que realizo algunas conductas con el fin de eliminar mis pensamientos y mi malestar

 

Dedico mucha atención a lo que pienso y me cuesta romper con mis obsesiones y ritos, para hacer una vida normal, fuera de mi mundo interno

 

Creo que a veces confundo mis pensamientos con la realidad

 

Me pregunto por qué tengo que tener yo estos pensamientos tan molestos

 

Creo que si los demás se enteraran de lo que pienso me rechazarían

 

Creo que debería conseguir controlar los pensamientos que me perturban

 

Creo que cuánto más se repite un pensamiento, es más probable que llegue a hacerse realidad

 

Cuando leo o me entero de algún suceso relacionado con mis temores, se disparan mis preocupaciones

 

Pienso que soy una persona fácilmente sugestionable, pues me afectan bastante ciertas imágenes emocionales

 

Presto mucha atención y estoy en alerta ante ciertas situaciones relacionadas con mis pensamientos

 

Diagnóstico del Trastorno Obsesivo Compulsivo (TOC)

A. Se cumple para las obsesiones y las compulsiones:

Las obsesiones se definen por 1, 2, 3 y 4:

1. pensamientos, impulsos o imágenes recurrentes y persistentes que se experimentan en algún momento del trastorno como intrusos e inapropiados, y causan ansiedad o malestar significativos
2. los pensamientos, impulsos o imágenes no se reducen a simples preocupaciones excesivas sobre problemas de la vida real
3. la persona intenta ignorar o suprimir estos pensamientos, impulsos o imágenes, o bien intenta neutralizarlos mediante otros pensamientos o actos
4. la persona reconoce que estos pensamientos, impulsos o imágenes obsesivos son el producto de su mente (y no vienen impuestos como en la inserción del pensamiento)

Las compulsiones se definen por 1 y 2:

1. comportamientos (p. ej., lavado de manos, puesta en orden de objetos, comprobaciones) o actos mentales (p. ej., rezar, contar o repetir palabras en silencio) de carácter repetitivo, que el individuo se ve obligado a realizar en respuesta a una obsesión o con arreglo a ciertas reglas que debe seguir estrictamente
2. el objetivo de estos comportamientos u operaciones mentales es la prevención o reducción del malestar o la prevención de algún acontecimiento o situación negativos; sin embargo, estos comportamientos u operaciones mentales o bien no están conectados de forma realista con aquello que pretenden neutralizar o prevenir o bien resultan claramente excesivos

B. En algún momento del curso del trastorno la persona ha reconocido que estas obsesiones o compulsiones resultan excesivas o irracionales. 

Nota: Este punto no es aplicable en los niños.

C. Las obsesiones o compulsiones provocan un malestar clínico significativo, representan una pérdida de tiempo (suponen más de 1 hora al día) o interfieren marcadamente con la rutina diaria del individuo, sus relaciones laborales (o académicas) o su vida social.

D. Si hay otro trastorno, el contenido de las obsesiones o compulsiones no se limita a él (p. ej., preocupaciones por la comida en un trastorno alimentario, arranque de cabellos en la tricotilomanía, inquietud por la propia apariencia en el trastorno dismórfico corporal, preocupación por las drogas en un trastorno por consumo de sustancias, preocupación por estar padeciendo una grave enfermedad en la hipocondría, preocupación por las necesidades o fantasías sexuales en una parafilia o sentimientos repetitivos de culpabilidad en el trastorno depresivo mayor).

E. El trastorno no se debe a los efectos fisiológicos directos de una sustancia (p. ej., drogas, fármacos) o de una enfermedad médica.

Especificar si:

Con poca conciencia de enfermedad: si, durante la mayor parte del tiempo del episodio actual, el individuo no reconoce que las obsesiones o compulsiones son excesivas o irracionales.

Buscar más información sobre el Trastorno Obsesivo Compulsivo (TOC) en el servidor de la Sociedad Española para el Estudio de la Ansiedad y el Estrés (S.E.A.S.)

Google
WWW www.ucm.es/info/seas/

CETAES - Centro de Tratamiento de la Ansiedad y el Estrés
Tel. 91 559 14 19
Maestro Guerrero, 4 - Bajo
28013 - Madrid
 (a 50 m. del Metro de Plaza de España) 
 Consúltenos sus dudas por Correo Electrónico